La inminente llegada del Four Seasons — y la oleada de grandes marcas hoteleras internacionales que le seguiría — estaba a punto de transformar radicalmente el ecosistema turístico de la capital. Con ellas llegaría un perfil de viajero prácticamente desconocido hasta la fecha: experimentado, sofisticado, extraordinariamente exigente.
Madrid tenía la materia prima más valiosa: patrimonio histórico incomparable, gastronomía de referencia mundial y un arte de vivir que pocos destinos pueden igualar. Pero el lujo verdadero no se improvisa — ni se hereda. Requiere formación, información, coordinación y sofisticación. Ese producto complejo no existía. FORWARD_ nació para crearlo.



















